domingo, 15 de octubre de 2017

El oximoron del hardcore nacional

Acá parece que el Hardcore nunca llego en los 80 y que Buenos Aires HardCore jamás existio, como si el Hc hubiera llegado a Argentina con Asking Alexandria, Alessana, y demás bandas que se dedicaron a hablar sobre temas emocionales internos y se hayan olvidado de hablar de la realidad que los rodea, como si se tratara de un burbuja aislante, con clavos adentro para clavarse cuando recordamos un mal hecho emocional.


No voy a ser hipócrita, desde que nació el Emotive Hardcore en el 85 con Embrace y Rites of Spring, esto se fue afianzando mucho a nuestro sonido, y nos dio una segunda mirada, para que no solo hablemos de hechos políticos, pero despues del 2000 desvirtuamos el mensaje y dejamos que esto devorara lo que nos representaba: La lucha contra toda villania social.


Me encanta el Emotive Hc, es una parte importante de mi vida, pero devoro tanto la cabeza de los pibes de esta generacion, de esta escena, que solamente les dio una vision instropectiva, solamente enfocada en sus propios problemas emocionales y sentimentales y mostrar que el fin de una relacion es el problema mas grande del planeta y es parecido a la muerte. 
Podria tambien decir que tenemos un mensaje machista, pero lo dejo para otro momento esto. 
La idea de decir que importa mi burbuja como todas las bandas en sus frases de autoconvalescencia y superación "Prefabricada", es a veces mas una especie de placebo contra una sociedad enferma, y que en vez de buscarle una solucion y luchar por un mensaje, por una conviccion, no es mas facil decirle a todos "No respetas mi opinion" "la politica nos separa" "Yo aca no vengo a hablar de la sociedad", y no, parece que esta generacion fue hecha para ponerse una visera y seguir adelante como bueyes de carga, sin decision mas que ser parte de una picadora de carne que al menos, los tiene emocionalmente "Sanitos" (entre comillas, por que hay horrores en esta escena) y perdieron la sangre de las bandas legendarias del HC.


Hoy en dia, admiro a la gente que tiene la sangre para pedir por un desparecido, para hablar sobre la dictadura y hablar sobre feminismo y lo horrible de la transfobia.
Pero cada vez son menos bandas y cada vez son seguidores que prefieren la mascarita y el placebo comodo de evitar hablar de ciertos temas.


Nuestro hardcore es un Oximoron, es lo contrario a lo que representaba, y la verdad es que es culpa nuestra por no revertir la situacion ni educar cuando debiamos.

Gabriel Jampi

viernes, 13 de octubre de 2017

No hay lugar para el fascismo en la música

La música es una de las ramas más hermosas del arte y una de las expresiones más fabulosas que puede producir el ser humano ya que puede transmitir de manera inmediata sensaciones que otras formas de arte quizás no pueden.


A lo largo de mi vida he aprendido que la música es una de las armas más poderosas de conciencia y construcción social, pero muchas veces es utilizada destructivamente, cuando el mensaje dentro de la misma busca la fragmentación y la preponderancia ante las minorías.


Es la música un lugar para el fascismo?


En mi opinión la música nunca debe ser motivo de división ni de exclusión, lastimosamente en Argentina está división está más marcada que nunca. Las bandas explotan al máximo el sentido patriótico y el nacionalismo para implantar ideas de ultraderecha, así nos podemos encontrar con personas las cuales se creen superiores a otras por escuchar determinada banda o que tildan de "putos" a otros por escuchar determinada banda.


Los grandes autores de la nueva canción latinoamericana como Víctor Jara o César Isella nos han enseñado que la música es un arma para la justicia y el cambio social, este cambio social debe ser hacia la equidad y la inserción social, y no debe ser nunca utilizado como herramienta de retroceso cultural hacia ideas de ultraderecha que lo único que buscan es fomentar la segmentación y la discriminación hacia cualquiera que no piense como ellos.


Por eso concluimos que no se le debe dar espacio a grupos con ideas fascistas para que puedan expresar su mensaje de odio.

Farid Martínez.